El tejido de sílice es un material versátil con varias aplicaciones clave, principalmente debido a su excelente resistencia al calor y propiedades aislantes. Estas son las principales aplicaciones:
Aislamiento de alta temperatura: Se utiliza en industrias donde el calor extremo es una preocupación, como fundiciones, fabricación de vidrio y procesamiento de metales, para proteger al personal y los equipos de las altas temperaturas.
Ropa de protección: se utiliza comúnmente para fabricar ropa y equipos resistentes al fuego para bomberos, soldadores y trabajadores industriales para proteger contra la exposición al calor y las llamas.
Barreras térmicas: se emplean en aplicaciones automotrices y aeroespaciales para proteger los componentes sensibles del calor, asegurando la longevidad y el rendimiento de los motores y otras piezas críticas.
Empaquetaduras y sellado: Se utiliza como material de sellado en aplicaciones de alta temperatura, proporcionando aislamiento térmico eficaz y resistencia a la degradación química.
Mantas ignífugas: Utilizadas en sistemas de protección contra incendios, estas mantas pueden sofocar las llamas y proteger el equipo del daño por calor.
Protección de cables y cableado: se aplica como aislamiento alrededor de cables eléctricos en entornos de alta temperatura para evitar daños por calor y mejorar la seguridad.
En general, el tejido de sílice es esencial en diversas aplicaciones de alta temperatura y ofrece durabilidad y aislamiento térmico eficaz.